lunes, 25 de febrero de 2013

Fragil.

Me he estado mirando al espejo durante tanto tiempo que empiezo a creer que mi alma está en mi reflejo. Veo caer todos los pedazos, todos los cristales rotos a mis pies, rompiéndose, pedazos de mí. Muy afilados para poderlos juntar, demasiado pequeños para que importen. Pero lo suficientemente grandes como para romperme en pedazos. Miénteme y convénceme de que nunca he estado enfermo. Aunque conozco la diferencia entre mi reflejo y yo. No puedo evitar preguntarme: ¿A cual de los dos quieres?

No hay comentarios:

Publicar un comentario